dijous, 25 de maig de 2017

tanto silencio...





tanto silencio pesando sobre el viento
y ese niño antropófago que da vueltas
como un reo cautivo en la mirada...
el  gesto díscolo del cuerpo
pegándose a la puerta de la entrada,
el pelo enmudeciendo la mirilla...
por clausurar el ansia que  palpita
suicida en el abismo de una vena cava
y comprender en el ojo inquisitivo
 del pájaro que mira las cenizas de septiembre
una mañana,
el perfil obsceno y tumefacto de la manzana herida...en la parada

ophelia riu(carmina ral)