diumenge, 20 de desembre de 2015

ARTERIAS



ARTERIAS

Aunque desnuda de los miedos
que otras veces…
me chutaban en vena
los asfaltos,
presiono en mis bolsillos
la espuma  atravesada de los días
desde el aerosol  de pánicos baldíos,
mientras,  la vena en el cuello
me late acelerada
como un repique de palillos,
un tambor en la noche redoblada,
anunciando el número salvaje
de la trapecista casi octogenaria,
que concentra y me coloca
en el punto de lo incómodo,
tropezando el compromiso de los ojos
con la tez descarnada
 de los monstruos,
en la postura extrema de un cansancio
de arterias vertebrales al acecho,
y el trampantojo se vierte
calle abajo,
atento a la pendiente
del oprobio.

Carmina Ral