dijous, 24 de desembre de 2015

TOTTENVILLE

 
TOTTENVILLE

 

 Los pasos se extravían

entre ecos sin voz,

sin fulgor,

altos hornos

de vestigios humeantes

habitan la zona industrial

de mis sentidos,

entre polígonos...

y metalurgias del alma,

enquistada de arpegios,

en un mundo residual

entre  sincopados latidos,

opacos,

enfebrecidos,

presos en la precisión

de bombas de relojeria,

 herrumbre oxidada de la experiencia,

de lo que fuimos,

de lo que tornamos un todo indivisible,

en la secuencia final que parte

del desamparo del buque

desguazado,

en el que navegábamos...

atracado para siempre,

en Tottenville,

cautivo de los halos,

de las tejerías alzadas,

como arquitectura,

de cárceles sagradas,

imperecederas,

entre hidropesías

de los días masacrados

en arañar los muros,

buscando enloquecidos,

respirar en otros alientos

menos crucificados,

 la imperecedera cualidad

de las noches infames.

 

Carmina Ral