diumenge, 13 de desembre de 2015

RÁFAGAS



RÁFAGAS

Mi casa es la ventana
de las ráfagas,
donde no habito
más que en la reivindicación
del viento,
que arrastra la desidia entretejida
por la misma araña,
por eso pertenezco  al  alfeizar,
donde me recomienzo,
flanqueando
lo que no puede ya
derrumbarme,
entretenido en derrumbar
los muros,
que se funden en el lodo,
y en las patas de gallo
de una niñez sin bótox.

Carmina Ral